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Caso 6     11/2011

ADMINISTRACIÓN  INTRAMUSCULAR  DE FÁRMACOS

Para administrar un fármaco vía intramuscular se limpia la zona con una gasa empapada con alcohol hasta eliminar la suciedad. Si la zona tiene barro adherido, primero podemos limpiar la zona con agua con un poco de BETADINE, y después aplicar el alcohol para desinfectar. Seguidamente insertamos la aguja rápidamente hasta el cono. Si sale sangre por el cono de la aguja y estamos administrando un fármaco que no puede darse por vía intravenosa, retiramos la aguja, y insertamos otra aguja en un punto unos centímetros alejados del punto donde habíamos insertado la anterior aguja. Si esta vez ya no sale sangre, acoplamos la jeringa a la aguja y administramos el fármaco.

Es recomendable no poner mas de 10 ml de fármaco en un mismo sitio. Si hay que dar más cantidad podemos ir redirigiendo la aguja sin sacarla de la piel para ir administrando el medicamento en diferentes sitios. Siempre después de redirigir la aguja hay que aspirar para asegurar-nos que no estamos en el interior de un capilar sanguíneo en el caso de que el fármaco no pueda administrarse de manera intravenosa.
Si hay que tratar al  caballo en diversas ocasiones, es aconsejable ir rotando los grupos musculares para evitar así traumatismos repetidos en un único músculo

Tenemos tres zonas donde podemos administrar fármacos por vía intramuscular:


- En el cuello, en la depresión triangular que se encuentra por encima de las vértebras cervicales, por debajo de los ligamentos de la nuca y a un palmo por delante del borde craneal de la escápula. La zona donde pinchar se muestra en la siguiente ilustración.




- En las mitades inferiores de los músculos semitendinoso y semimembranoso. Hay que sujetar bien al caballo para este tipo de administración, y situarse lo más próximo que se pueda de la parte lateral del caballo para evitar  que el caballo pueda cocearnos. Ante la duda de si el caballo responderá al pinchazo de la aguja con una patada debido al carácter del animal, recomiendo que se extremen las precauciones o se opte por otro grupo muscular. En la siguiente imagen se muestra la zona donde pinchar.

   

                 


- Los músculos pectorales, situados entre las extremidades anteriores también son aptos para recibir grandes volúmenes de fármaco. Generalmente a las 24 horas de haber administrado algún medicamento por la vía intramuscular en la zona de los músculos pectorales suele aparecer edema en dicha zona, pero no representa ningún problema. En la siguiente ilustración se muestra donde podemos pinchar.

                   


Aunque se realice de manera correcta, la administración de fármacos por vía intramuscular no está exenta de complicaciones. Las más frecuentes son los dolores musculares, que generalmente se presentan en el cuello y se deben a la irritación  producida por el fármaco, a la inflamación que se ha producido en la zona, y también se relaciona con el volumen administrado y el punto de administración. Dentro de lo posible hay que evitar pinchar en zonas con gran movilidad. 

Otra posible complicación es la formación de un absceso. La manera de prevenirlo es procurando realizar la técnica lo mas aséptica posible. Una vez instaurado, habrá que tratarlo con antibióticos y/o drenándolo al exterior.

Hay fármacos, como la penicilina G procaína, que si los administramos accidentalmente en un vaso sanguíneo nos provocará la aparición de reacciones farmacológicas, como por ejemplo una reacción  anafiláctica. Aunque este tipo de reacción ocurre con muy poca frecuencia, debido a su gravedad merece una atención especial.



REACCIÓN ANAFILÁCTICA A LA PENICILINA


La reacción  anafiláctica a la penicilina procaína tiene mas posibilidades de ocurrir si repetimos sucesivos tratamientos en el mismo grupo muscular, si la penicilina no se ha guardado en el frigorífico, y si inyectamos en una zona inflamada.  La reacción puede ocurrir aunque la técnica de administración sea correcta. Generalmente la reacción empieza cuando ya se ha inyectado todo el medicamento o cuando se está acabando de inyectar. El caballo actúa como si estuviera mareado, moviéndose violentamente en círculos alrededor del box, resoplando y golpeándose hasta que se produce el colapso y las convulsiones. Es importante intentar mantener sujeto al animal, y si se puede, ir guiándolo con mucha precaución por un sitio libre de obstáculos y objetos contra los que el caballo se pueda golpear ( yo recomiendo que si es posible la medicación de la penicilina procaína intramuscular se realice en la pista o en un sitio abierto, y se ate al caballo de tal manera que lo podamos desatar rápidamente en caso necesario).

Si el caballo se cae, y siempre que sea posible, es recomendable aguantar el caballo en el suelo durante unos 5 minutos, ya que si logra levantarse lo más probable es que se vuelva a caer, y en una de estas caídas se puede producir una fractura que comporte la posterior eutanasia del animal. Es posible que según el tamaño, y según el estado de conciencia de nuestro animal nos sea mas o menos fácil, difícil o imposible inmovilizarlo. Para lograrlo, y siempre tomando las máximas medidas de precaución para nuestra seguridad, hay que intentar hacer presión con nuestra rodilla en la nuca del caballo, a la vez que levantamos ligeramente la parte mas craneal de la cabeza del caballo, tal y como se puede apreciar en la siguiente fotografía.





En mi experiencia, las pocas veces que me he encontrado con esta reacción y el caballo ha caído al suelo, siempre me ha sido posible realizar esta maniobra y el caballo nunca se ha lastimado.

Si la cantidad de fármaco absorbido vía intravenosa es muy elevada, puede producirse muerte súbita. De lo contrario, y una vez superados los minutos iniciales y con el tratamiento farmacológico adecuado el pronóstico es favorable.

Espero haber ayudado a mejorar la calidad de la técnica de administración de fármacos para su caballo y mi recomendación al respecto seria que nunca se arriesgue con su caballo, si desconoce como realizar un determinado tratamiento, hágalo siempre después de asesorarse por un veterinario.