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Caso 5     11/2010

¿POR QUÉ SE RASCA NUESTRO CABALLO?




El caballo que protagoniza este caso clínico fue visitado debido a que hacía unos días que el animal estaba inquieto, y se rascaba la base de la cola contra las paredes de la cuadra. En la siguiente fotografía se puede apreciar los pelos rotos de la base de la cola como consecuencia de haberse rascado esa zona.



No se encontró ninguna anomalía en el examen general del caballo, pero en la inspección visual de la zona perianal, pudimos apreciar la presencia de una sustancia amarillenta, la cual podemos apreciar en la fotografía siguiente.




Con la finalidad de comprobar si la presencia de esta sustancia en la zona perianal podía tener relación con los síntomas descritos, cogimos una muestra y la miramos al microscopio. La imagen obtenida, y mostrada en la siguiente fotografía, nos confirmó las sospechas, y diagnosticamos infestación por parásitos, concretamente de la especie Oxyuris equi.

En esta primera imagen, a 40 aumentos, apreciamos una gran cantidad de huevos de Oxyuris equi.




La misma imagen a 100 aumentos, donde podemos apreciar con mas claridad los huevos de este parásito.




Esta imagen sigue siendo la misma, pero a 400 aumentos. En este caso podemos apreciar el parásito en forma larvaria que se encuentra en el interior del huevo.




En esta fotografía  vemos con claridad la forma de la larva de Oxyuris equi  alojada en el interior del huevo. En el siguiente video apreciamos incluso los movimientos de la citada larva.


Larvas en movimiento (click aquí si el vídeo no se ve correctamente)


El caballo se trató con ivermectina, a la vez que se limpió la zona perianal con un paño de un solo uso empapado de detergente, con el fin de prevenir que todos los huevos que estaban pegados en esta zona  pudieran contaminar el entorno y acabar siendo ingeridos por el caballo.  Con el tratamiento el caballo dejo de rascarse, y con el tiempo los pelos de la base de la cola crecieron hasta dar una imagen de normalidad.

El parásito Oxiuris equi, en su forma adulta, reside en el intestino grueso. La hembra migra hasta el ano y deposita los huevos en la zona perianal, junto a una sustancia gelatinosa, la cual es la causante del prurito que tienen los caballos infestados con este parásito. La hembra puede llegar a poner hasta 60.000 huevos de una sola vez, los cuales alcanzaran la fase infectiva a los 4-5 días. Durante estos 4-5 días, esta gelatina que envuelve los huevos se seca, y estos caen en el suelo, a partir de donde podrán ser ingeridos por los caballos.
Una vez que el caballo se ha reinfestado ingiriendo estos huevos, las larvas del parásito se adhieren a la mucosa del intestino grueso. Pasados 5 meses al parásito ya es adulto y vuelve a repetirse el mismo ciclo.

Para el tratamiento y la prevención de las infestaciones por parásitos en los caballos, hay que tener en cuenta que el 80% de la población parasitaria se encuentra fuera del hospedador, es decir, que con solo desparasitar al caballo no estamos utilizando todas las herramientas de las que disponemos para combatir este problema.

Otras medidas que podemos tener en cuenta serían la supervisión de la entrada y salida de animales, la cuarentena o el tratamiento de los recién llegados, la adaptación de la carga ganadera de acuerdo con el tamaño de las praderas, la práctica de normas de higiene básicas como la limpieza y desinfección de las cuadras, eliminación rutinaria de las heces, prevención de la contaminación fecal del agua y de los alimentos, no extender heces frescas en una pradera para abono ya que estamos contaminando con huevos y larvas de parásitos, practicar un pastoreo rotacional, tener pastos sin utilizar los cuales serán para los potros recién nacidos y hacer estudios coprológicos para ver la carga parasitaria que tienen nuestros caballos y poder tratarlos en función de la especie de parásito que hayamos encontrado.

Por otro lado, y para finalizar, me gustaría añadir que el parásito descrito en este caso clínico solo es una de las múltiples patologías que pueden causar prurito en el caballo. Algunos ejemplos de estas patologías serían las provocadas por hongos,  mosquitos, tábanos, moscas,  piojos, ácaros, pulgas, endoparásitos como Onchocerca cervicalis y alergias alimenticias o por contacto. También hay que tener en cuenta que nuestro caballo  se puede rascar por vicio o por imitar al caballo que tiene al lado.

Por tanto es básico hacer un buen diagnóstico delante de un caballo con prurito, y dar el tratamiento adecuado, de lo contrario iremos haciendo tratamientos ineficaces, con el coste económico que suponen y el efecto perjudicial que pueden causar a nuestro caballo.