Caso 2/10/2009

FACTORES DE RIESGO DE CÓLICO


El cólico es un síndrome, causado por un dolor debido a una enfermedad de un órgano abdominal, que generalmente afecta al aparato digestivo. Se trata de un proceso multifactorial ya que en la mayoría de las veces actúan diversas causas al mismo tiempo.

Definiremos factor de riesgo como cualquier situación a la que esté sometido un caballo que incremente la posibilidad de sufrir un cólico. Si minimizamos el número de factores de riesgo nuestro caballo tendrá menos posibilidades de tener cólico.

A continuación detallaré algunos de estos factores de riesgo de sufrir cólico :

  • Dietas con mucha cantidad de pienso. La posibilidad de sufrir cólico para un caballo que consume entre 2’5 y 5 Kg de concentrado diariamente es 4’8 veces mayor que para un caballo que no consuma concentrado. Si el caballo consume más de 5 kg diarios de pienso la posibilidad es 6’3 veces mayor. Esto es debido a que una gran cantidad de carbohidratos en la dieta altera la población de microorganismos, el contenido hídrico y el PH del ciego y del colon. Es aconsejable que el caballo consuma como mínimo entre un 1% y un 1’5% de su peso en forma de forraje y que el concentrado que consuma represente como máximo un tercio del peso total de la dieta. Para caballos con grandes necesidades de energía hay que recordar que el caballo puede cubrir un 25% de sus necesidades energéticas a base de lípidos, como aceite de maíz por ejemplo.
  • Cambiar de pienso o cambiar de forraje. Si el cambio es inevitable, hacerlo de manera progresiva durante una semana minimiza el efecto de este factor de riesgo.
  • Consumir agua en cantidad inferior a las necesidades del caballo. Este hecho se puede producir por diferentes motivos, como por ejemplo que el animal sude mucho debido a las altas temperaturas, al transporte, o a un ejercicio intenso y de larga duración. Es importante asegurarnos que nuestro caballo tiene siempre agua limpia y a una temperatura adecuada. También es recomendable que el caballo tenga una piedra de  sal a su alcance, ya que su consumo le estimulará  a beber agua.
  • Consumir forraje en malas condiciones, como por ejemplo que esté contaminado con hongos.
  • Comer hierba fresca exuberante puede producir cólico por acumulación de gas.
  • Comer en el suelo si este no está acondicionado comporta  el riesgo de ingerir tierra, que en suficiente cantidad, irritará la mucosa del intestino o incluso puede llegar a  obstruir por completo la luz intestinal.
  • Disminuir radicalmente la actividad física del caballo, o pasar de tenerlo en un espacio abierto a tenerlo  el una cuadra sin trabajar durante todo el día.
  • Los caballos que no están bien alimentados o pasan hambre, dejan de ser selectivos en el momento de ingerir alimentos, y pueden consumir plantas tóxicas o incluso pueden ingerir cuerpos extraños, como cuerdas por ejemplo.
  • Parásitos intestinales. Lo podemos evitar siguiendo un  adecuado programa de desparasitación y retirando los excrementos como máximo cada 15 días. También es un factor de riesgo desparasitar a un animal muy parasitado, ya que la gran cantidad de parásitos que serán expulsados puede obstruir el intestino.
  • Los antinflamatorios no esteroides, como la fenilbutazona, a dosis excesivas o con tratamientos de larga duración, pueden provocar úlceras gastrointestinales que se traducirán en episodios repetidos de cólico.
  • Estrés. Hay caballos muy propensos a sufrir estrés si están sometidos a un programa intenso de competiciones, provocando la aparición de úlceras gástricas.
  • Los caballos que han sufrido anteriormente un episodio de cólico son más propensos a volverlos a sufrir.
  • Yeguas en el último periodo de gestación y durante el periodo de lactación, debido a las variaciones de la energía de su dieta, y a las variaciones que experimenta la concentración de calcio en sangre durante estos periodos.
  • Transporte de caballos. Una práctica habitual para minimizar este factor de riesgo es dar algún tipo de laxante unos días antes del transporte. El salvado tiene este efecto.
  • Tener al caballo en una cuadra las 24 horas del día. Es aconsejable dejar diariamente durante unas horas al caballo en un espacio abierto para que se ejercite. Recordar que es importante que en este espacio abierto el caballo también disponga de agua.
  • Actividad deportiva muy intensa.
  • No cuidar los dientes del caballo con una cierta periodicidad.

Cuando un caballo tiene cólico, y por tanto dolor abdominal, generalmente deja de comer, está inquieto o decaído, suda, rasca con las extremidades anteriores, se mira el abdomen, adopta una postura similar a la que adopta para orinar, y se revuelca repetidamente. En algunos casos solo exteriorizan el dolor dejando de comer, y por tanto hay una gran variación individual en el comportamiento que tiene un caballo con cólico.

Delante de un caballo que muestre alguno de estos signos, es recomendable dejarlo en un espacio abierto para evitar que se lesione en el caso de que se revuelque enérgicamente, quitarle la comida, que no le falte agua y avisar al veterinario.

Es importante que el caballo con cólico se trate lo más pronto posible, ya que de lo contrario el pronóstico empeora muchísimo.

Espero que este artículo sirva de ayuda para prevenir que su caballo sufra esta dolencia, y no dude en contactar conmigo para cualquier tipo de aclaración sobre el mismo.

Gracias.